El coche tenía una carrocería de cinco puertas (con portón trasero), doble alerón retráctil y un capó delantero de dos partes articulado en el centro, como homenaje a sus antepasados de la época. Durante un tiempo se habló de un modelo de producción que llevaría el nombre de Royale, pero los costes no recuperados del Veyron enfriaron el entusiasmo.