El Fiat 500 y el Fiat Panda son urbanos, por lo que tienen un tamaño inferior a los Volkswagen Polo, Renault Clio y otros. No obstante, aunque resultan más pequeños y ligeros, hasta hace poco luchaban por reducir las emisiones contaminantes al máximo. La versión con GLP del Fiat 500, por ejemplo, todavía emite la friolera de 118 gramos.

Pero gracias a la nueva versión 'híbrida' (con un sistema de hibridación ligera) emite solo 93 gramos de CO2 por kilómetro, tanto en el caso del 500 como en el del Panda. Este motor produce unos razonables 70 CV de potencia.