Ferdinand Porsche diseñó modelos de carreras para Mercedes-Benz y Auto Union en las décadas de 1920 y 1930. Sin embargo, fue entre 1957 y 1962 cuando la marca alemana participó de forma activa en el campeonato. Durante este período, la firma germana solo pudo ganar con Dan Gurney en el Gran Premio de Francia de 1962, al volante del Porsche 804.

Porsche, que retornó al mundo de la Fórmula 1 bajo el nombre de TAG, en 1983, gracias al éxito obtenido en el motor turbo en la década de 1970, suministró el motor al equipo McLaren en 1984 y 1985, y en este impás, se alzó con 25 victorias y dos campeonatos mundiales.