Como muchos sabréis, Rolls-Royce opera en dos frentes: los coches de lujo y los motores de avión. En 2018, la marca británica presentó un prototipo volador para el transporte de personas y mercancías.

De acuerdo con las especificaciones, tenía una autonomía de 800 kilómetros y podía desplazarse a 400 km/h, gracias a una turbina de gas que genera electricidad para alimentar los propulsores eléctricos.