La joya de la corona del T.50 es su propulsor de doce cilindros. Según Murray, nunca se plantearon una opción diferente a un V12 atmosférico, y él además quería un bloque pequeño, como el clásico 3,0 litros V12 'Colombo' de los Ferrari 250, pero finalmente, para cumplir con los requisitos de prestaciones del coche, acabaron con un bloque de 3,9 litros (V12 a 65 grados), desarrollado por Cosworth.

Se trata de un motor muy potente, con 663 CV a 11.500 rpm, pero sobre todo capaz de subir de vueltas mucho y muy rápido. Alcanza nada menos que las 12.100 rpm. ¡En un coche de calle!