El Porsche 911 GT3 RS es casi una especie de unicornio en el panorama de los superdeportivos, con un motor bóxer atmosférico que alcanza las 9.000 vueltas y un comportamiento único, gracias a los diversos componentes que lo hacen especial. 

A lo largo de los años, ha conservado algunos de los rasgos característicos de la primera generación, como el alerón trasero fijo, que mejora el agarre de los neumáticos posteriores. Funcionalidad aparte, es uno de los diseños que más sigue impresionando a los aficionados.