Sin lugar a dudas, hablamos del modelo más especial de la séptima generación del Volkswagen Golf GTI, aunque sea un completo desconocido para el gran público.

Con 310 CV de potencia, se colocó como el GTI más potente de la historia. Y gracias a una serie de mejoras, como la supresión de los asientos traseros, un kit aerodinámico específico y unos neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2, se convirtió en el modelo de tracción delantera más rápido en Nürburgring-Nordschleife.

Solo se fabricaron 400 unidades, 100 de ellas para Alemania, por lo que el GTI Clubsport normal, con 'solo' 265 CV (290, con función 'overboost') resultó mucho más popular.