Al hablar de este coche, sin duda, lo hacemos de un adelantado a su tiempo: un superdeportivo eléctrico, cuando los coches libres de emisiones aún eran algo que se veía con cierto escepticismo.

El SLS AMG Electric Drive contaba con cuatro motores eléctricos, uno por cada rueda, que aseguraban una potencia de 750 CV (556 kW). De este modo, anunciaba una velocidad máxima de 250 km/h (autolimitada) y era capaz de acelerar de 0 a 100 en 3,9 segundos. Eso sí, su autonomía era de apenas 250 kilómetros, en ciclo NEDC.

Presentado al mismo tiempo que otro icono como el SLS AMG Black Series, su precio en nuestro mercado era de 434.000 euros, por lo que no sabemos si alguno llegó a pisar las carreteras españolas...