Siete años después del último Black Series, Mercedes-AMG ha retomado esta peculiar familia con el superdeportivo de su gama, el GT, que también recibe ahora el famoso apellido.

Este Mercedes-AMG GT Black Series esconde un motor V8 de 4,0 litros, biturbo, con una potencia de 730 CV, suficiente para asegurar un 0 a 100 km/h en 3,2 segundos y una velocidad máxima de 325 km/h. De momento, eso sí, la marca no ha anunciado cuántas unidades pretende fabricar de su bestia más reciente.