La historia de los modelos Black Series arrancó hace más bien poco, en el año 2006, cuando la firma de Affalterbach desveló una versión todavía más musculosa y vitaminada del SLK 55 AMG. Este coche, limitado a 120 unidades, está actualmente muy codiciado.

Equipa un 5.4 V8, con 400 CV de potencia, lo que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos y alcanzar los 280 km/h.