"Sol, luna y descapotable". Ese fue el reclamo publicitario cuando Volkswagen presentó el Golf I descapotable, en 1979. Aquel "cesta de fresas" fue un desarrollo conjunto entre Volkswagen y Karmann, que comenzó a fabricarse en Osnabrück, el 14 de febrero de 1979.

El techo de lona y el arco fijo son los dos rasgos principales de este modelo. Este último, además de ofrecer protección a los ocupantes, también sirvió para los anclajes de los cinturones de seguridad, por ejemplo, y para las guías de las ventanillas.

Incluso tras la presentación del Golf II, en 1983, el Golf I Cabriolet se siguió fabricando y vendiendo. Fue en 1987 cuando la marca le hizo un restyling, que se vendió hasta 1993. Para entonces, se habían vendido 389.000 Golf descapotables.