El diseñador británico Steve Mattin trabajó en marcas como Mercedes-Benz y Volvo, y precisamente durante su etapa en la firma alemana, fue artífice de casi todos los modelos de principios del siglo XXI, desde el primer Clase A hasta los Maybach de entonces. También contribuyó a crear los Volvo S40 y V50, en 2007. Los curiosos faros con forma de gota de los prototipos de los S60 y XC60, también eran obra suya.

La verdadera revolución, no obstante, llegó cuando Mattin se convirtió en el diseñador jefe de AvtoVAZ, en 2011. Tras recibir carta blanca de los directivos, desarrolló un nuevo lenguaje de diseño para Lada, llamado X-Style (estilo X), que es considerado su mayor mérito en el campo del diseño de automóviles.