La parrilla delantera que actualmente preside todos los modelos modernos de KIA, fue presentada al público en 2007, en el salón de Frankfurt, con el prototipo deportivo Kee. Fue el estreno del por entonces nuevo jefe de diseño de la marca coreana, Peter Schreyer, que venía de Audi.

Durante el proceso de diseño del estilismo de KIA, un graduado del Royal College of Art de Londres asoció el frontal del coche con la cara de un animal, y Schreyer decidió que debía ser un tigre, como símbolo de fuerza y agilidad. De ahí el nombre de la parrilla, 'tiger nose' o nariz de tigre, literalmente.