A finales de los años 90 y principios del 2000, el diseño de Mercedes-Benz parecía pasado de moda. Así que para remediar esto, la firma alemana desarrolló el W220.

¿La cúspide de esta tecnología? El control de crucero adaptativo. Mitsubishi y Toyota ya habían abordado este problema y habían añadido este sistema a sus coches de producción. Así que para asegurar un sistema más eficiente y completo, Mercedes-Benz mejoró la propuesta.

Los japoneses habían desarrollado una tecnología basada en un sistema Lidar (que funcionaba a través de un láser), pero esto no era lo suficientemente preciso para Mercedes-Benz. Así que la firma de la estrella ideó una tecnología mediante un radar. El coche recuperaba información de forma más precisa y rápida. Así, en 1999 nació el sistema DISTRONIC, estableciendo un nuevo estándar en materia de tecnología en el mundo del automóvil.

Eso no es todo, ya que este Clase S se preocupaba por el respeto del medio ambiente, apostando por un sistema de desactivación selectiva de cilindros y por la reputada suspensión AIRMATIC, equipada de serie. A partir de 2002, incluye el sistema de tracción a las cuatro ruedas, lo que se conoce como 4MATIC.