La generación Pontón supone la transición de la primera generación del Clase S a la tercera. En 1954, Mercedes-Benz desarrolla definitivamente el estilo de una berlina de tres cuerpos, grande y lujosa. En un intento por acercarse a la demanda del mercado, que exige modernidad y diseño, la marca alemana transformó su buque insignia.

De hecho, su nombre lo dice todo. El estilo de pontón aportaba un diseño muy fluido a la carrocería, desde el frontal hasta la zaga, un estilo que ahora ha desaparecido, pero que era la norma en ese momento. La típica gran parrilla y la estrella en el capó, se sumaban al diseño de las ópticas principales, para dar a entender que era algo más que un Mercedes-Benz.

Es la generación que estrena la visión moderna de Mercedes-Benz, con una línea y un diseño que durará hasta 1972, pero que evolucionará con pequeños retoques.