En esta primera generación, que medía 4,62 metros de largo, el citado motor de 286 CV se encargaba de mover los 1.430 kilogramos de peso en vacío del conjunto. Y no lo hacía nada mal. El 0 a 100 km/h lo despachaba en 6,5 segundos, mientras que su velocidad máxima llegaba hasta los 245 km/h.

Eso sí, todas estas cifras tenían su precio, ya que por entonces costaba la friolera de 80.750 marcos alemanes. En España superaba los 10 millones de pesetas. Lógicamente, semejante precio hizo que se fabricaran apenas 2.241 unidades, hasta 1987.