Ya en 1979, el BMW M535i, con 218 CV de potencia, fue desarrollado por la marca en colaboración con BMW Motorsport GmbH, y supuso un aperitivo del BMW M5 que estaba todavía por llegar. 

El modelo debutó finalmente en 1985, con el poderoso motor de altas prestaciones del M635 CSi. Se trataba de un 3,5 litros atmosférico, de gasolina, con seis cilindros en línea y 286 CV de potencia, que tenía mucho en común con el propulsor del mítico BMW M1.