La historia de Vector Motors comenzó en la década de 1970, cuando el joven diseñador Gerald Wigert, quien ayudó a desarrollar la hegemonía de los 'Tres grandes' estadounidenses, decidió comenzar su propio negocio. La compañía fue fundada en 1971 y nació con un concepto superdeportivo llamado The Vector. Y unos años después fue presentado en el salón de Los Ángeles.

Wigert quería construir modelos bellos y rápidos, pero cada año incrementaba el precio de sus vehículos, que incluso no habían empezado a fabricarse. El primer prototipo estuvo listo en 1979.

Pasaron los años, pero el inicio de la producción no arrancaba. Finalmente, eso sucedió en 1989, cuando el Vector W8 vio la luz. El superdeportivo finalmente equipó material procedente de General Motors. Entre sus primeros clientes, el famoso tenista norteamericano Andre Agassi, quien adquirió un vehículo pero quedó defraudado por la escasa calidad de fabricación... de un coche que costaba 455.000 dólares. Wigert tuvo que devolver el dinero.

Su reputación se vio irreparablemente dañada y, en los siguientes cuatro años de producción, la compañía logró vender solo 17 automóviles. Desde mediados de la década de 2000, no hemos vuelto a tener noticias de la compañía.