Un experimento similar con la creación de una nueva marca se realizó por parte de Toyota. Después del exitoso lanzamiento de la firma Premium Lexus, los japoneses decidieron que la imagen de la línea, dirigida principalmente a clientes con cierta edad, impedía que los jóvenes clientes norteamericanos se acercasen a sus concesionarios.

En 2002, en el salón de Nueva York, tuvo lugar el estreno de la marca Scion, que la compañía posicionó como una marca para la generación Y.

La primera alarma sonó durante la crisis financiera de 2008, cuando la gerencia de la compañía comenzó a pensar en cerrar la marca. Las ventas cayeron bruscamente, ya que el público objetivo no tenía poder adquisitivo debido a la crisis.

El veredicto final para la marca se firmó en 2016, con el anuncio de su cierre. Los modelos que quedaban por comercializar se siguieron vendiendo bajo la marca Toyota. Por ejemplo, el crossover C-HR, que fue creado originalmente como Scion.