Los motores turboalimentados ahora dominan la escena y los atmosféricos son la excepción que confirma la regla. Pero también hay una tercera vía a considerar, la de la sobrealimentación mediante un compresor, que además en el caso del 5.0 V8 Supercharged de Jaguar Land Rover, se combina con un motor de gran cilindrada.

Esto lo convierte en un propulsor único respecto a su rendimiento, sonido y funcionamiento, más aún, cuando se combina, por ejemplo, con el empaque de un Range Rover, un modelo que este año celebra su 50 aniversario.

  • Cilindrada: 5.000 cm3
  • 8 cilindros en V (90°)
  • Potencia: 575 CV a 6.500 rpm
  • Par motor: 700 Nm a 3.500 rpm
  • Aceleración (0-100 km/h): 3,7 segundos
  • Velocidad máxima: 300 km/h