La idea de añadir la turboalimentación puede parecer excesiva para el más noble de los motores, el de 12 cilindros. Pero el Aston Martin V12 del DB11 demuestra lo contrario: conduciéndolo se puede entender cómo el conjunto de la caja de cambios puede ir de la mano de un poderoso empuje.

Todo, sin olvidar un sonido épico (sobre todo a la hora de elegir la carrocería descapotable o roadster), que hace que la personalidad de este deportivo sea única en el panorama automovilístico actual.

  • Cilindrada: 5.204 cm3
  • 12 cilindros en V (60°)
  • Potencia: 608 CV a 6.500 rpm
  • Par motor: 700 Nm a 1.500 rpm
  • Aceleración (0-100 km/h): 3,9 segundos
  • Velocidad máxima: 322 km/h