En el año 2000, apareció el que probablemente sea el Clio más salvaje, el Clio V6. Un modelo de segunda generación, totalmente modificado, que fue un homenaje al Renault 5 Turbo. Equipaba un motor de gasolina 3.0 V6, atmosférico, heredado del Renault Laguna, que además estaba colocado en posición central, tras los asientos delanteros. Era un coche de propulsión trasera, con el propulsor asociado a una caja de cambios manual, de seis relaciones.

Hasta la actualización del modelo (el llamado Fase 2), en 2003, el Clio V6 ofrecía una potencia de 230 CV y un par motor máximo de 306 Nm. Datos suficientes como para acelerar de 0 a 100 km/h en 6,4 segundos. Después, el V6 pasó a ofrecer 255 CV, 300 Nm y una aceleración hasta 100 km/h en apenas 5,8 segundos.

El modelo original fue desvelado en el salón de París de 1998, en principio solo como un homenaje al centenario de la compañía, pero la positiva recepción del público y el enorme interés generado, hicieron que el prototipo se convirtiera finalmente en un modelo de producción, del que se fabricaron algo menos de 3.000 ejemplares, en total.