No nos queda ninguna duda de que los clientes van a utilizar mayoritariamente el coche en el asfalto. A la hora de sumar kilómetros, opciones como la suspensión neumática adaptativa, el sistema de dirección a las cuatro ruedas o las estabilizadoras activas se convierten en ideales para afrontar todo tipo de carreteras, con un confort y una eficacia de bandera. 

Los viajes por vías principales son puro placer, en los que los ocupantes apenas acumulan cansancio, gracias a una fantástica calidad de rodadura y a un interior perfectamente aislado.

¿Y por el campo? No hay reductora, pero sí se dispone de un paquete todoterreno, que incorpora dos modos adicionales, Snow y Offroad, además de protecciones para los bajos, anclajes de remolque y un mayor depósito de combustible.  

Además, la tracción total 4Motion, dotada de un diferencial de tipo Torsen, puede enviar hasta el 70% de la fuerza mecánica al eje delantero y un máximo del 80% al trasero.