Cualquiera que entra en el Touareg queda sorprendido con la enorme pantalla central de 15,0 pulgadas, a la que se suma una instrumentación digital de 12,3, personalizable. Está claro que Volkswagen ha querido 'saltar la banca' con esta configuración, superando en tamaño a la de rivales Premium. 

Cuando se coge el 'tranquillo' al monitor, no hay que emplear mucho tiempo para realizar la acción deseada. Por poner algún pero, nos hubieran gustado unos plásticos más blandos en la zona donde el conductor apoya la pierna derecha.