El más valioso de todos, y que resulta ser también uno de los Jaguar más icónicos y bonitos, es el D-Type, que ganó las 24 Horas de Le Mans en tres ocasiones. El precio más elevado entre los D-Type corresponde al que ganó la carrera francesa en 1956, con el equipo Ecurie Ecosse.

En 2016, RM Sotheby's subastó el coche por 19,2 millones de euros, por lo que este Jaguar se acerca a otros exquisitos coches de Ferrari o Alfa Romeo, por ejemplo. Una bestia con motor de seis cilindros y 252 CV, famoso por su característica aleta aerodinámica, que le permitía alcanzar los 280 km/h.