El tercer escalón del podio, a una considerable distancia del resto de coches de esta lista, al menos en lo que a precio se refiere, lo ocupa un clásico entre los deportivos de la marca, es decir, el Jaguar E-Type en su versión Lightweight.

Un genial ejemplar de 1963 fue vendido por la casa Bonhams en 2017, por el equivalente a 7,03 millones de euros, que se dice pronto. Una cifra que, en parte, se debe a que esta unidad participó en las 24 Horas de Le Mans para el equipo Briggs Cunningham, pero también, al hecho de que es completamente original. Su motor de seis cilindros en línea y 3,8 litros, con 297 CV, era más que suficiente para mover con soltura sus alrededor de 1.000 kilogramos de peso.