Abriendo esta clasificación nos encontramos un gran clásico de Jaguar, el XK120, que desde el año 1948 destacó por su rendimiento, ya que el deportivo inglés alcanzaba más de 190 km/h. De hecho, el 120 del nombre se debió a su velocidad máxima en millas por hora (193 km/h), lo que le convertía en el coche de producción más veloz de la época.

En el año 2013, un adinerado aficionado de la marca pagó en una subasta de Bonhams 790.000 euros por un Jaguar XK120 Roadster de 1951. Resultó ser un ejemplar bastante especial, ya que fue con el que Sir James Scott-Douglas corrió para el entonces incipiente equipo Ecurie Ecosse. Bajo el capó esconde un motor de seis cilindros en línea y 3,4 litros.