En 1982, este coche marcó la tardía entrada de Opel en el segmento de los utilitarios. Durante los siguientes años, hubo varios cambios de nombres en Rüsselsheim: el Ascona se convirtió en el Vectra y luego en el Insignia, mientras que el Kadett mutó en el Astra. Solo el Corsa se libró de esta tendencia.

Después de 38 años, el modelo germano sigue manteniendo la bandera de Opel en el segmento B... y ya va por la sexta generación.