Detrás de su diseño está la firma de Jason Castriota, ex-Pininfarina (con proyectos como el Ferrari 599 GTB, el P4/5 y el Maserati Birdcage), Bertone (Mantis) y Saab. Debajo de su capó hay un bloque V8, con 5,9 litros de cilindrada, capaz de desarrollar 1.750 CV (usando combustible E85). Según anuncia el fabricante, oficialmente, puede llegar a los 483 km/h.

Esa cifra sería suficiente para que el SSC Tuatara se alzase con el récord oficial como el coche de producción más rápido del mundo, siempre que el Bugatti no 'homologue' su registro.

Considerando el peso mucho más ligero del Tuatara (1.247 kilos), fundamentalmente, gracias al empleo de fibra de carbono y otros materiales ultraligeros, la potencia del motor V8 parece factible para conseguir esa récord de velocidad. Eso sí, la producción de este vehículo se ha limitado a 100 unidades, con un precio inicial de 1,76 millones de euros. Así que será difícil verlo rodar por la carretera.