En el Mazda2 de segunda generación, antes del restyling, encontramos una guantera convencional, incluso en el lugar habitual, pero con un tirador algo extraño y una superficie que llega casi al suelo. Cuando la abres, es como una cueva, con dos compartimentos casi sin fondo, que recuerdan a los de un mueble zapatero de IKEA. Lógicamente, cabe casi de todo. Además, no es necesario abrir la tapa para meter papeles, ya que hay una ranura superior, al estilo buzón.