En ciertos modelos urbanos y utilitarios, pensados para la ciudad, los interiores suelen ser de estilo minimalista, así que encontrar espacio adicional para guardar objetos suele ser un problema. A veces, los fabricantes se ven obligados a inventar soluciones diferentes, como es el caso del Renault Twingo de primera generación, que ofrecía solamente un bolsillo de plástico, para guardar revistas o los papeles del coche, frente a las rodillas del pasajero.