En marcha, el coche resulta muy cómodo, en general, y especialmente silencioso cuando se circula en modo eléctrico, ya que solo llega al habitáculo algo de ruido de rodadura y un ligero 'soniquete' eléctrico. Cuando el motor 1.6 GDi cobra vida, lógicamente, se incrementa bastante el nivel de ruido del interior.

Siempre y cuando conservemos carga en la batería (este tipo de coches cobran sentido cuando los podemos recargar asiduamente), podemos circular por ciudad y carretera con consumos de entre 2,0 y 3,0 litros, sin demasiado problema. De hecho, en recorridos cortos en los que utilicemos solo el modo eléctrico, podemos conseguir que el coche no consuma gasolina en absoluto.

¿Es factible lograr el consumo homologado, de 1,4 litros cada 100 kilómetros? Pues lo cierto es que sí, lo es, pero evidentemente no en cualquier tipo de condiciones, y desde luego no si la batería no está cargada. En cualquier caso, si habitualmente nos movemos por ciudad y alrededores, y tenemos acceso recurrente a un enchufe, podemos ahorrar mucho dinero en gasolina con una alternativa de este tipo.