En la tierra de los alces, y más concretamente en la ciudad de Arjeplog (Laponia sueca), cientos de ingenieros y pilotos probadores, de casi todos los fabricantes de automóviles y neumáticos, trabajan cada invierno en el desarrollo de sistemas de seguridad activa, como el ESP.

El centro de pruebas de BOSCH, instalado allí desde 2003, a 80 kilómetros del Circulo Polar Ártico, cuenta con todo tipo de pistas, circuitos y rutas de prueba, donde se ponen a punto prototipos de toda índole.