El control electrónico de estabilidad también ha contribuido a concienciar a los conductores. A pesar de la evolución de los neumáticos (en particular los de invierno), el ESP ha permitido que comprendamos que incluso un automóvil de altas prestaciones, así como con tracción a las cuatro ruedas, puede superar su límite de adherencia ante una maniobra de emergencia. Así pues, al ser cada vez un sistema más familiar, ha hecho que los conductores sean más conscientes.