Uno de los tiradores más extraños lo encontramos en un coche eléctrico, el Renault Twizy Z.E. Si bien sería lógico utilizar un freno de estacionamiento eléctrico, por botón, teniendo en cuenta las reducidas dimensiones de su habitáculo, lo cierto es que un sistema mecánico es más sencillo y, además, no consume energía de la batería. Así pues, el pequeño urbano contó con una de las soluciones más raras que hayamos visto.