Ciertos modelos americanos, como el monovolumen Chrysler Pacifica, cuentan con un freno de estacionamiento que se activa desde un botón de la consola central, cerca del selector de la transmisión automática. Se trata de una variante del típico botón del freno de mano eléctrico, que habitualmente se encuentra en el túnel, entre los asientos delanteros, por lo que resulta curioso que tenga una posición tan protagonista.