En el tercer puesto del podio encontramos uno de los toros más coleccionables de la historia y, por tanto, uno de los más caros. Se trata del Lamborghini Veneno del año 2013, que tomó la base del Aventador. Un brutal coupé, atiborrado de fibra de carbono, con un motor 6.5 V12 de 750 CV y un precio que en su día era de 3,66 millones de euros.