En 1959, la marca de Stuttgart lanzó el Mercedes-Benz W111, que resultó revolucionario en materia de seguridad. Estrenó, por ejemplo, una columna de dirección deformable, que reducía el riesgo de lesiones para el conductor, en caso de accidente. El sistema de dirección telescópica, con absorción de impactos, llegó a los turismos en 1967. 

Además, en 1959 también se gestaron las palancas de doble función, como las actuales, para accionar tanto las luces como los intermitentes. En 1963, llegaron otras funciones a estas palancas, como el accionamiento de los limpiaparabrisas, por ejemplo.