A partir de los años 20, comenzó a utilizarse un aro adicional en el volante, para accionar el claxon. Una costumbre que se extendió durante varias décadas. A finales de los años 40, también comenzaron a utilizarse mandos para los intermitentes, que anteriormente no eran luces como ahora, sino una especie de carteles que sobresalían de la carrocería.