Aquel año, previo al comienzo del nuevo milenio, Teknikens Värld registró la velocidad más alta hasta la fecha en su famosa prueba. Con 85 km/h, sigue siendo el coche más veloz en la maniobra de esquiva. Hablamos del Citroën Xantia Activa, una versión con la suspensión hidroneumática de la marca gala, que para muchos se trata del modelo en el que este tipo de suspensión, seña de identidad de Citroën, alcanzó su máxima evolución.