Como el Range Rover 'grande', que tuvo un chasis de largueros y travesaños durante cuatro décadas, el Sport debutó en 2005 y lo hizo con un bastidor de este tipo. A pesar de su aspecto, este SUV era bastante competitivo en asfalto... y también fuera de él.

La versión con motor V8 sobrealimentado por compresor, de 510 CV (el SVR apareció ya en la siguiente generación), era además tremendamente rápida. Lograba acelerar de 0 a 100 km/h en 6,2 segundos, es decir, más rápido que un MINI John Cooper Works de aquellos años, por ejemplo. Todo, a pesar de su peso, nada menos que de 2,5 toneladas.