Aunque pueda parecer una broma, el clásico Chevrolet Caprice, de 5,5 metros de largo, es la última berlina de Chevrolet que contó con esta solución de largueros y travesaños para su chasis. La versión con motor atmosférico, de 5,7 litros de cilindrada y ocho cilindros en V, desarrollaba 260 CV y 447 Nm de par motor. Era capaz de alcanzar los 100 km/h, desde parado, en aproximadamente 8,3 segundos. Esta cuarta generación del Caprice se produjo entre 1990 y 1996, siendo muy utilizada como coche de policía en Estados Unidos.