Es verdad que la primera generación del Veloster sí se vendió en España, pero no llegó a triunfar. Quizá ese sea el motivo por el cual la segunda entrega del compacto coreano no ha llegado al Viejo Continente. Por pedir, nos gustaría la versión N de altas prestaciones, con un motor turboalimentado de 2,0 litros y 275 CV, combinado con una caja manual de seis marchas.