Comenzamos la lista con el superdeportivo estadounidense por antonomasia. Por primera vez, cuenta con el motor en posición central, un bloque V8 atmosférico, de 6,2 litros, con 502 CV, que trabaja junto a una transmisión automática de doble embrague, con ocho velocidades. Este poderío se traduce en una aceleración de 0 a 100 km/h por debajo de los 3,0 segundos.