Los modelos de la serie 35 de Mercedes-AMG (Clase A, CLA, GLA y GLB) también cuentan con un motor turboalimentado de 2,0 litros, que desarrolla 306 CV y 400 Nm de par máximo. Esta mecánica siempre se combina con la transmisión automática de doble embrague AMG SPEEDSHIFT DCT 7G, de siete marchas y el sistema de tracción total 4MATIC+.