El Mercedes-Benz SLR McLaren, que fue uno de los vehículos más llamativos de principios de milenio, se benefició de una versión muy especial, denominada 722, y en 2007, una específica para circuito, denominada 722 GT.

El vehículo alemán equipaba un propulsor de gasolina 5.4 V8, sobrealimentado mediante un compresor, que desarrollaba una potencia de 670 CV. Solo se fabricaron 21 unidades del 722 GT.