El ranking se cierra con una gran sorpresa, ya que el Ford más caro es un Shelby. En concreto, hablamos de un fabuloso Shelby 260 Cobra de 1962, que impone su ley en base a los 12,7 millones de euros que pagaron por él, en el año 2016.

Nos enfrentamos al extraordinario Cobra con el chasis CSX 2000, el primero de la historia, el coche que inició la leyenda de Carroll Shelby.

Este maravillo experimento, que fusionaba un AC Ace, un motor Ford y la puesta a punto del propio Shelby, recurría al motor '260', un V8 de 4,3 litros de cilindrada, que le permitía entregar 264 CV y alcanzar los 246 km/h.