La variante más deportiva del Skoda Karoq podría ser más potente que el mismísimo Kodiaq RS. En concreto, se espera que recurra al propulsor turboalimentado de gasolina 2.0 TSI que, como en el caso del CUPRA Ateca, podría llegar hasta los 300 CV. En principio, el SUV checo estaría dotado de tracción total, suspensión adaptativa y la transmisión automática de doble embrague DSG, con siete velocidades.