Algo parecido le pasó al Corona. Comercializado a lo largo de diez generaciones, entre los años 1957 y 2001, hasta ahora, al hablar de él, pensábamos en ese complemento tan especial que llevaban los reyes antiguos sobre sus cabezas. 

Sin embargo, la entrada en escena de la pandemia del coronavirus COVID-19, ha hecho que algunos empiecen a mirarlo con otros ojos.