Aquello de pasar de un diseño de formas cuadradas a otro más redondeado, funcionó. Por esto mismo, el aspecto de la tercera generación se volvió a confiar a Kodama. Parecido al Corsa previo, volvía a ganar otros 10 centímetros de longitud y también creció en términos de distancia entre ejes y, por tanto, en habitabilidad.

Esta generación estrenó motores Ecotec de gasolina, de 4 válvulas por cilindro, así como nuevos propulsores turbodiésel de inyección directa, por entonces Euro4. Además, el GSi aumentó su cilindrada hasta los 1,8 litros, y su potencia a 125 CV. El Opel Corsa C también fue un éxito, logrando comercializar 2,5 millones de ejemplares entre 2000 y 2006.